- Si es lo que tú quieres hacer...
- ¿Lo que yo quiero? - repitió. - ¿Qué es lo que tú quieres? ¿Quieres que me quede?
- Me gustaría que lo hicieras.
- Eso no me basta. Necesito que me digas ¿por qué debería quedarme nuevamente? ¿Ganaré algo esta vez además de los pedazos de mi corazón roto? Dime, que me quede y lo haré. Solo dame una buena razón, algo que me haga entender que todo esto fue amor y no una simple obseción.
- ...
- ¿No dirás nada? Claro, te rindes conmigo pues ya te has rendido contigo mismo. Nada puede salvarte, nadie puede amarte ¿no?
- ...
- Si me voy, no volveré. - dijo por última vez - Pideme que me quede, explicame porqué debería hacerlo...porfavor.
- Por...porque...te quiero. ¿Es suficiente?
- No, no lo es.
Ella se alejo lentamente pues aún tenía la ilusión de que él correría a cogerla, abrazarla y decirle que jamás le dejaría ir. Pero eso no paso. Y fue en ese momento cuando penso que quizás el cuento de hadas solamente había existido en su masoquista mente que la torturaría con recuerdos de un amor que realmente nunca existió.
